domingo, 26 de enero de 2020

HABLEMOS DE GÉNERO

Hablemos de género 

¿Lo tenemos claro? Yo no. Algunos apuntes mentales sobre ciertos contenidos, constructos y convenciones sociales (o quizás no tanto…): 

Sexo: atributos que caracterizan la masculinidad biológica o la feminidad. Los atributos más conocidos incluyen los genes determinantes del sexo, los cromosomas sexuales, el antígeno H-Y, las gónadas, las hormonas sexuales, los genitales internos y externos y las características sexuales secundarias. 

Sexo biológico. Biológico masculino o femenino: términos que se refieren a aspectos físicos de la masculinidad y la feminidad. Como estos pueden no estar en línea entre sí (por ejemplo, una persona con cromosomas XY puede tener genitales de apariencia femenina), los términos sexo biológico y biológico hombre o mujer son imprecisos y deben evitarse.

Sexo designado al nacer: sexo asignado al nacer, generalmente basado en la anatomía genital.  

Cisgénero: no transgénero. Una forma alternativa de describir a las personas que no son transgénero es "personas no transgénero". 

Intersexo: afecciones congénitas en las que el sexo cromosómico, gonadal o anatómico es atípico; también llamados trastornos del desarrollo sexual.

Rol de género: comportamientos, actitudes y rasgos de personalidad que una sociedad (en una cultura y período histórico) designa como masculina o femenina y / o que la sociedad asocia o considera típica del rol social de hombres o mujeres. 

Expresión de género: se refiere a manifestaciones externas de género, expresadas a través del nombre, pronombres, vestimenta, corte de pelo, comportamiento, voz o características corporales. Por lo general, las personas transgénero buscan que su expresión de género se alinee con su identidad de género, en lugar de su género designado. 

Identidad de género / género experimentado: se refiere al sentido de género interno y profundamente arraigado. Para las personas transgénero, su identidad de género no coincide con su sexo designado al nacer. La mayoría de las personas tienen una identidad de género de hombre o mujer (o niño o niña). Para algunas personas, su identidad de género no encaja perfectamente en una de esas dos opciones. A diferencia de la expresión de género, la identidad de género no es visible para otros. 

Incongruencia de género: término general utilizado cuando la identidad de género y / o la expresión de género difieren con el género designado. La incongruencia de género es también el nombre propuesto de los diagnósticos relacionados con la identidad de género en la CIE-11. No todas las personas con incongruencia de género tienen disforia de género o buscan tratamiento. 

Trastorno de identidad de género: este es el término utilizado para la incongruencia de género en versiones anteriores de DSM (ver "disforia de género"). La CIE-10 todavía usa el término para diagnosticar diagnósticos infantiles, pero la próxima CIE-11 ha propuesto utilizar "incongruencia de género en la infancia". 

Disforia de género: angustia e inquietud que se experimenta si la identidad de género y el género designado no son completamente congruente. En 2013, la Asociación Americana de Psiquiatría lanzó la quinta edición del DSM-5, que reemplazó "trastorno de identidad de género" por "disforia de género" y cambió los criterios para el diagnóstico. 

Reasignación de género: se refiere al procedimiento de tratamiento para aquellos que desean adaptar sus cuerpos al género experimentado mediante hormonas y / o cirugía. También conocido como tratamiento de confirmación de género o de género. 

Cirugía de reasignación de género (cirugía de confirmación de género / afirmación de género): parte quirúrgica del tratamiento de confirmación de género / afirmación de género. 

Transexual: este es un término antiguo que se originó en las comunidades médicas y psicológicas para referirse a las personas que han realizado una transición permanente a través de intervenciones médicas o que desean hacerlo. 

Transgénero: personas cuya identidad de género y / o expresión de género difiere de lo que generalmente se asocia con su sexo designado al nacer. No todas las personas transgénero buscan tratamiento. 

Transición: se refiere al proceso durante el cual las personas transgénero cambian sus características físicas, sociales y / o legales consistentes con la identidad de género afirmada. Los niños prepúberes pueden optar por la transición social. 

Hombre transgénero (también: hombre trans, mujer a hombre, hombre transgénero): individuos asignados a mujeres al nacer pero que se identifican y viven como hombres. 

Mujer transgénero (también: mujer trans, hombre a mujer, mujer transgénero): individuos asignados a hombres al nacer pero que se identifican y viven como mujeres. 

Orientación sexual: atracción física y emocional duradera de un individuo hacia otra persona. La identidad de género y la orientación sexual no son lo mismo. Independientemente de su identidad de género, las personas transgénero pueden sentirse atraídas por las mujeres (ginefílicas), atraídas por los hombres (andrófilas), bisexuales, asexuales o queer. 

Lecturas recomendadas
  • Diamond, M. (2002). Sex and Gender are Different: Sexual Identity and Gender Identity are Different. Clinical Child Psychology and Psychiatry, 7(3), 320–334. https://doi.org/10.1177/1359104502007003002 
  • Hembree, W.; Cohen-Kettenis, P.; Gooren, L.; Hannema, S.; Meyer, W.; Murad,  H.; Rosenthal, S.; Safer, J.; Tangpricha, V. & T’Sjoen, G. (2017). Endocrine Treatment of Gender-Dysphoric/Gender-Incongruent Persons: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 102(11), 3869–3903. https://doi.org/10.1210/jc.2017-01658. 
  • CORRIGENDUM FOR “(2018). Endocrine Treatment of Gender-Dysphoric/Gender-Incongruent Persons: An Endocrine Society Clinical Practice Guideline”, The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 103(7): 2758–2759, https://doi.org/10.1210/jc.2018-01268

domingo, 12 de enero de 2020

CRÓNICAS. “VIDA EN TRANS” - TVE, 2019

Crónicas. “Vida en Trans” – TVE, 2019 

RTVE. Comunicación RTVE. Notas de prensa LA 2. 
CRÓNICAS 
“Crónicas” estrena “Vidas en trans”. 
Último acceso 12/1/2020 en 

“Crónicas” estrena en 2019 el reportaje ‘Vida en trans,’ sobre personas que decidieron afirmar su identidad transexual y todavía luchan por alcanzar la igualdad de derechos. La Ley de 2007 sobre el cambio de sexo registral en España establece como requisitos presentar un informe psicológico de disforia de género, lo que supone una patologización de las personas transexuales, acreditar dos años de tratamiento hormonal y ser mayor de edad. 



No hay evidencia científica que relacione los genitales con la identidad sexual. Durante años la transexualidad ha sido un estigma marcado a fuego en una sociedad desarrollada en la dualidad macho/hembra. Las personas transexuales han padecido la represión del poder establecido y una discriminación social que las abocaba, en muchos casos, a la marginalidad y a la pobreza. Todavía deben luchar por alcanzar los mismos derechos que las que no lo son. “Los genitales condicionan el sexo que se nos asigna al nacer, pero en ningún caso, nunca, determinan nuestra identidad sexual”. 

Lo repite Saida García Casuso en cada una de las numerosas sesiones de formación que ofrece ante audiencias diversas. Es una de las actividades que desarrolla como integrante de Chrysallis (Asociación de Familiares de Menores Transexuales). Saida preside la asociación en la Comunidad de Madrid. 

En varias Comunidades Autónomas los requisitos de la Ley de 2007 han sido superados por normas propias que facilitan el cambio se sexo registral para menores, que eluden los informes psicológicos o la obligatoriedad de determinados tratamientos. Los derechos de las personas transexuales son diferentes dependiendo unas u otras comunidades. Por eso, reclaman una ley estatal que establezca unos mínimos comunes para todo el territorio, que facilite el cambio de sexo registral sin más condicionantes que el sentimiento individual. Una ley que incluya a las personas transexuales no binarias (las que no se identifican por entero ni con hombres ni con mujeres), que articule medidas que favorezcan integración laboral de las personas trans, la plena integración educativa, el acceso a tratamientos sanitarios completos… 

Las iniciativas en esa dirección siguen atascadas en el Congreso de los Diputados. Por encima de todo, desde el activismo trans se reclama respeto, porque cada cual es dueño de sí mismo.

domingo, 29 de diciembre de 2019

QUEER NOT QUEEN

Queer not Queen 

Preciado (2012) clarifica y señala como desde su aparición en el siglo XVIII en lengua inglesa, queer servía para referirse al tramposo, al ladrón, al borracho y a la oveja negra, pero también a todo aquel que no pudiera ser inmediatamente reconocido como hombre o mujer; de hecho, queer era la palabra usada para nombrar a aquellas personas que escapaban de lo heterosexual. 

A mediados de los ochenta y resurgiendo como un conjunto de microgrupos revulsivos al lobby homosexual, el colectivo insurgente decidió apropiarse de la injuria queer para hacer de ella un lugar de acción política (Preciado, 2012) convirtiéndose en los fundamentos para la Teoría Queer

Así, tal y como reflejan Fonseca y Quintero (2009), en respuesta a la marginación que está presente en todas las instituciones sociales, desde la familia hasta los espacios educativos y los laborales, la Teoría Queer intenta cambiar el sentido de la injuria para convertirla en un motivo de estudio, e incluso de orgullo. Así, ser diferente se toma como una categoría de análisis para denunciar los abusos que se presentan desde la misma ciencia, ya que los textos científicos han sido por lo general elaborados por personas de género masculino, de raza blanca, de preferencia heterosexual, de clase media y de religión cristiana. Dejándose invisibles a otros colectivos como las mujeres, los negros, los indígenas, los homosexuales, los transexuales, los pobres, los musulmanes, los panteístas, y un largo etcétera. Es por ello que la Teoría Queer intenta dar voz a estas identidades que han sido acalladas por el androcentrismo, la homofobia, el racismo y el clasismo de la ciencia. 

Por tanto, desde el principio, queer es más bien la huella de un fallo en la representación lingüística que un simple adjetivo. Ni esto, ni aquello, ni chicha ni limoná...queer. Lo que de algún modo equivale a decir: aquello que llamo queer supone un problema para mi sistema de representación, resulta una perturbación, una vibración extraña en mi campo de visibilidad que debe ser marcada con la injuria (Preciado, 2017). 

Lecturas recomendadas
  • Fonseca Hernández, Carlos, & Quintero Soto, María Luisa. (2009). La Teoría Queer: la de-construcción de las sexualidades periféricas. Sociológica (México), 24(69), 43-60.
  • Gros, A. (2016). Judith Butler y Beatriz Preciado: una comparación de dos modelos teóricos de la construcción de la identidad de género en la teoría queer. Revista Civilizar Ciencias Sociales y Humanas, 16(30), 245-260. 
  • Preciado, P.B. (2017). Políticas transfeministas y queer. Tecnologías de disidencia de género. Zineditorial. 

viernes, 13 de diciembre de 2019

X ANIVERSARIO DE LA UNIDAD DE TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA DEL COMPLEJO ASISTENCIAL UNIVERSITARIO DE SALAMANCA

X Aniversario de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca 
Participación en las Jornadas de celebración del X Aniversario de la Unidad de Trastornos de la Conducta Alimentaria del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca (Salamanca, 12 y 13 de Diciembre 2019). Participación con la ponencia: 
TCA en Tenerife. Comando actualidad.” 
Ximenez de Embun, I.; Paz, M.; Díaz, D.; Palanca, V. 

Organizado por el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca
Información accesible en: http://jornadas-utcasalamanca.com/

jueves, 28 de noviembre de 2019

XXIV CURSO ANUAL DE ESQUIZOFRENIA: PSICOSIS, SUPERACIÓN Y AYUDA MUTUA

XXIV Curso Anual De Esquizofrenia: Psicosis, Superación Y Ayuda Mutua 
Participación en el XXIV Curso Anual De Esquizofrenia: Psicosis, Superación Y Ayuda Mutua (Madrid, 28 - 30 de Noviembre 2019) con el póster: 

“¿Qué rehabilitar? La importancia de la evaluación neuropsicológica. A propósito de un caso.” 
Parakash, R.; Quintana, A.; Preckler, K; Ximenez de Embun, I.; Briso-Montiano, C. 

Organizado por la Fundación para la Investigación y Tratamiento de la esquizofrenia y otras psicosis y la ISPS – International Society for Psychological and Social Approaches to Psychosis. 
Información accesible en: 

domingo, 27 de octubre de 2019

LA DOCENA SUCIA

La Docena Sucia 
La literatura deja constancia de que en las personas con un trastorno alimentario repercute a distintos niveles de la imagen corporal; las manifestaciones pueden considerarse tanto a nivel perceptual, conductual y cognitivo. 

Es precisamente en este último nivel donde Cash (1987) diserta sobre la particularidad de las distorsiones cognitivas en relación con la apariencia corporal que se constatan en la llamada Docena Sucia. 


La bella o la bestia
Pensamiento dicotómico
El ideal irreal
Uso del ideal social como un estándar de apariencia aceptable
La comparación injusta
Comparación selectiva con los más cercanos al ideal
La lupa
Selección selectiva de las propias particularidades negativas
La mente ciega
Complementaria a “La lupa”; minimiza aspectos personales positivos
La fealdad radiante
Concatenación de crítica de aspectos propios
El juego de la culpa
Atribución de cualquier fallo a la apariencia
La mente que lee mal
Atribución de la conducta de los demás a algún fallo en el aspecto corporal
La desgracia reveladora
Atribución de desgracias futuras a la apariencia
La belleza limitadora
Poner limitación y condiciones a la toma de decisiones
Sentirse fea
Convertir un sentimiento personal en una verdad universal
Reflejo del malhumor
Preocupación causada por cualquier acontecimiento al propio cuerpo


Importante tener en cuenta que la propuesta de Cash se añade a la extensamente aceptada en relación con las distorsiones cognitivas entorno la comida que presentan las personas con un trastorno de la conducta alimentaria (catastrofismo, pensamiento dicotómico, abstracción selectiva, inferencia arbitraria). 

Lecturas recomendadas
  • BRUCH, H. (2001). La jaula dorada: el enigma de la anorexia nerviosa. Paidós. 
  • RAICH, R. (1995): Anorexia y bulimia: trastornos alimentarios. Madrid. Ed. Pirámide.

domingo, 13 de octubre de 2019

TEORÍA DE LA CONTRARREGULACIÓN + VIOLACIÓN DE LA ABSTINENCIA

Teoría de la contrarregulación + Violación de la Abstinencia 
 Ya en la década de los 90, Mora y Raich (1993) empiezan a tejer construcciones teóricas que permitan comprender los trastornos de la conducta alimentaria poniendo especial atención a la causalidad. Según éstos, se consideraría plausible asignar a la restricción alimentaria un rol causal en la emergencia del trastorno bulímico. De hecho, algunos autores atribuyen la severidad de un episodio hiperfágico al grado de restricción alimentaria (Hawkins y Clement, 1980). 

Bajo este paraguas, Polivy y Herman (1985) postulan que la deprivación alimentaria conduce a descontrol alimentario a través de eventos percibidos por el sujeto como desencadenantes y/o precipitantes de la pérdida de control sobre la ingesta. El resultado es el abandono del autocontrol. Una vez que esto ocurre, otros factores gobiernan la ingesta: el placer de consumir comidas prohibidas pero agradables, distracción de los problemas y atenuación temporal de la depresión y la ansiedad. Las menores desviaciones de estas reglas son percibidas catastróficamente y como evidencia de debilidad. 

Polivy y Herman describen este patrón alimentario como la regulación alterada de la ingesta donde los sujetos restrictivos, tras la percepción de violación de la rigidez en la contención alimentaria, se ceden al descontrol y desinhibición de las ingestas: contrarregulación. Se asume la conceptualización que desde la medicina se acuña para comprender el fenómeno de la contrarregulación como aquella respuesta bioquímica y hormonal que se produce tras la hipoglucemia con el objetivo de restaurar a la normalidad los niveles circulantes de glucosa. 

Llegados a este punto, resulta especialmente interesante introducir las aportaciones de Marlatt y Gordon (1993) en relación con el efecto de la violación de la abstinencia. A pesar de ser un marco teórico para las adicciones, el patrón de contrarregulación descrito por Polivy y Herman pudiera ser el análogo con la propuesta de Marlatt y Gordon. De estos últimos autores, resulta especialmente interesante recuperar los dos elementos que caracterizan el proceso del efecto de violación de la abstinencia, dos elementos cognitivo-afectivos: 

  • Disonancia cognitiva: conflicto y culpa;
  • Atribución interna de la conducta.

Ambos elementos son igualmente identificables en los sujetos que, tras la percepción de transgresión en la dieta se abandonan a episodios de hiperfagia experimentando una amalgama cognitivo-afectiva muy afín a la descrita por Marlatt y Gordon. 

Tal como Echeburúa (1999) señala, deberíamos considerar ciertas características particulares que otorgarían una nueva dimensionalidad a los trastornos de la conducta alimentaria, en especial a la bulimia nerviosa. De este modo, permitiríamos la emergencia de las adicciones psicológicas las cuales son muy distintas de las químicas pero todas ellas tienen algo en común que constituyen su aspecto nuclear: la pérdida de control sin la presencia de una sustancia química adictiva. 

Lecturas recomendadas: 
  • Echeburúa (1999): ¿Adicciones sin drogas? Las nuevas adicciones: juego, sexo, comida, compras, trabajo, internet. Bilbao: Desclée de Brouwer. 
  • Raich, R. (1995): Anorexia y bulimia: trastornos alimentarios. Madrid. Ed. Pirámide. 
  • Montalvini, PR.; Luccero, M., Baldi, G. (2014) Estilos de apego y su relación con el patrón alimenticio de restricción-sobrealimentación en sujetos dietantes crónicos. Rev. Chil. Neuropsicol., 9(1-2), 8-11. 
  • Mora, M.; Raich, RM. (1993). Restricción alimentaria y bulimia nerviosa: ¿Un vínculo causal? Anales de psicología, 9(2), 69-84.

domingo, 6 de octubre de 2019

11º CONGRESO ANUAL DEL INTERNATIONAL STILLBIRTH ALLIANCE

11º Congreso Anual del International Stillbirth Alliance 
Participación en el 11º Congreso Anual del International Stillbirth Alliance (Madrid, 5 y 6 de octubre 2019) con el poster: 

Impact of prior perinatal los on subsequent pregnancies: a bibliographic review”. 
 De Garcia, M.; Ximenez de Embun, I. 

Organizado por International Stillbith Alliance, Umamanita
Información accesible en: https://www.isa2019madrid.com/

sábado, 14 de septiembre de 2019

AUSENCIAS. DUELO PERINATAL

Ausencias. Duelo perinatal 
La muerte perinatal abarca la pérdida del bebé durante el embarazo a partir de la 22ª semana y la muerte durante el periodo neonatal. La Organización Mundial de la Salud, en la 10ª revisión de la Clasificación Internacional de las Enfermedades -CIE-10-, considera la cronología de la gestación en función del periodo perinatal en el que se suceda la pérdida: 

DURANTE EL EMBARAZO
  • Aborto: pérdida en edad gestacional inferior a la 20ª semana. Aborto de repetición: cuando la pérdida espontánea es de 2 o más embarazos.
  • Muerte fetal precoz: pérdida entre la 20ª y 28ª semana de gestación. Siendo hasta las 22ª y con menos de 500gr. Muerte Fetal Temprana y entre la 22ª y la 28º y con 500 gr a 999gr, Muerte Fetal Intermedia.
  • Muerte fetal tardía: pérdida entre la 28ª y 40ª semana de gestación y con más de 1000gr.
POSPARTO 
  • Muerte neonatal precoz: Pérdida del bebé hasta el 7º día tras el parto. 
  • Muerte neonatal tardía: pérdida del bebé entre el 7º y 28º día tras el parto. 

El duelo es aceptado como un proceso de elaboración y aceptación de la pérdida en el que, de manera compleja, se suceden una serie de sentimientos que requieren tiempo para ser asimilados. Esta reacción adaptativa está caracterizada por un conjunto de manifestaciones afectivas, conductuales, fisiológicas y cognitivas también presentes en el 40% de las mujeres en el periodo inmediato tras el aborto o muerte fetal (Beutel, 1996; Janssen, 1997). 

De especial interés la particularidad de los síntomas cognitivos en la doliente gestante. A menudo aparecen pensamientos de culpa por omisión o comisión de conductas que se vinculan con el desenlace de pérdidas perinatal, argumentos sin justificación objetiva que impregnan los pensamientos de la mujer potenciando sentimientos de culpa y responsabilidad en la pérdida del bebé. El sanitario debe mantenerse expectante a la evolución y maduración de las reacciones cognitivas con el fin de prevenir y/o identificar complicaciones en el proceso de duelo. 

Es difícil determinar cuándo ha finalizado realmente un duelo, aunque se establece que el proceso normal se caracteriza por la capacidad progresiva de expresar la pena normalmente y, pasado el primer periodo más inmediato a la pérdida, los síntomas van perdiendo intensidad y de forma paulatina se reactivan las actividades de la vida cotidiana (Arranz, 2017). Este proceso de duelo por la pérdida del bebé se describe en etapas (Parkes, 1983; Bowlby, 1983; Brier, 2004): 
  1. Shock: se caracteriza por desconcierto, sentimientos de irrealidad, negación; 
  2. Anhelo: intensos sentimientos de pena y ansiedad, rabia, inseguridad, dolor por la separación; 
  3. Desorganización: pensamientos rumiativos a cerca de la pérdida, desesperación, ausencia de visión de futuro;
  4. Reorganización y recuperación: se empieza la reconstrucción de la realidad con un significado nueva ante la ausencia. Está descrito el efecto aniversario que es un empeoramiento afectivo-emocional transitorio en las fechas de la pérdida o en las estimadas del nacimiento del bebé. 

Factores de riesgo
No toda pérdida perinatal concurre con complicaciones que conduzcan a la doliente hace el desarrollo e instauración de un trastorno psicopatológico; se han evidenciado un conjunto de factores que permiten identificar grupos de riesgo psicopatológico. Estos factores permiten una intervención preventiva de modo que se pueda minimizar y manejar el impacto emocional en las mamás y papás devastados por la pérdida.

Tabla 1: Factores de riesgo asociados a los TMP (Valdés, 2016)
Sociodemográficos
Mujer
Edad avanzada
Ausencia de creencias religiosas
Soporte social y
Relación de pareja
Mal ajuste marital previo
Pobre soporte familiar/social
Rituales de despedida
Obstétricas y
Reproductivas
No hijos
Expectativas de ser madre; embarazo deseado/planificado
Historia de infertilidad
Complicaciones gestacionales
Antecedentes de pérdidas gestacionales
Antecedentes psicopatológicos
Antecedentes psiquiátricos
Antecedentes de abuso
Malestar emocional gestacional
Eventos vitales estresantes y capacidad de afrontamiento
Duelo tras
Pérdida fetal
Pobre sensibilidad sanitaria
Ausencia de ritual de despedida
Supresión del duelo
Culpa; búsqueda de causa en la pérdida

Si bien es cierto que, en cualquiera de sus variantes, el duelo puede complicarse con síntomas psiquiátricos o puede suceder escenario para dar lugar a trastornos psiquiátricos tales como: 
  • Trastornos depresivos: son más frecuentes en mujeres con antecedentes depresivos o psiquiátricos en general, nulíparas o que han tenido abortos previos. Deben tenerse presentes los rasgos que permiten el diagnóstico diferencial entre la depresión y el duelo. 
  • Trastornos de ansiedad: aumentan tras el aborto para disminuir después de las 12 semanas (Prettyman, 1993), pero sobre todo despuntan ante la posibilidad de un nuevo embarazo (Geller, 2004). 
  • Trastorno por stress postraumático: siendo especialmente candidatas las gestantes con partos instrumentalizados y cesáreas (Brier, 2004). 
Existen varias escalas para valorar el duelo perinatal. El PGS (Perinatal Grief Scale), la MGS (Munich Grief Scale), el TGI (Texas Grief Inventory) adaptada para aborto, la PGS (Perinatal grief scale) o la PBS (Perinatal Bereavement Scale). 

Referencias
  • Arranz, P.; Barbero, JJ.; Barreto, P.; Bayés, R. (2003). Intervención emocional en Cuidados Paliativos. Protocolos de intervención. Barcelona: Ariel. 
  • Beutel, M.; Willner, H.; Deckardt, R. (1996). Similarities and differences in couples’ grief reactions following a miscarriage: Results from a longitudinal study. J Psychosom Res 40:245. 
  • Bowlby, J. (1983). La pérdida afectiva. Tristeza y depresión. Barcelona: Paidós. 
  • Brier N. (2004). Anxiety After Miscarriage: A Review of the Empirical Literature and Implications for Clinical Practice. Birth; 31: 138-42. 
  • Geller Pa, Kerns D, Klier Cm. (2004). Anxiety following miscarriage and the subsequent pregnancy: a review of the literature and future directions. J Psychosom Res; 56: 35-45. 
  • Janssen, H.; Cuisinier, M.; deGraauw, K.; Hoogduin, K. (1997). A prospetive study of risk factors predicting grief intensity following pregnancy los. Archives of General Psychiatry, 54(1), 56-61. 
  • Organización Mundial de la Salud, CIE 10 (1992). Clasificación internacional de las enfermedades: Trastornos mentales y del comportamiento. 10ª ed. Zaragoza: Meditor. 
  • Parkes, CM.; Weis, RS. (1983). Recovery from bereavement. New York: Basic Books. 
  • Prettyman Rj, Cordle Cj, Cook Gd. (1993). A three-month follow-up of psychological morbidity after early miscarriage. Br J Med Psychol; 66: 363-72 
  • Valdés, M.; Garcia-Esteve, LL. (2016) Manual de Psiquiatría Perinatal. Guía para el manejo de los trastornos mentales durante el embarazo, posparto y lactancia. Barcelona: Panamericana.

jueves, 12 de septiembre de 2019

III CONGRESO INTERNACIONAL DE INTERVENCIÓN E INVESTIGACIÓN EN SALUD

III Congreso Internacional de Intervención e Investigación en Salud 
Participación en el III CIIIS – III Congreso Internacional de Intervención e Investigación en Salud (Madrid, 12 y 13 de Septiembre 2019) con los posters: 

Vínculo tras el rechazo posnatal: objetivos terapéuticos.” 
Ximenez de Embun, I.; Briso Montiano, C. 
Disforia de género y autismo: diagnóstico diferencial.” 
Ximenez de Embun, I.; Briso Montiano, C. 
Mindfulness en el tratamiento del trastorno de pánico con agorafobia” 
Briso Montiano, C.; Ximenez de Embun, I. 
Tratamiento combinado farmacológico y psicológico en un paciente con trastorno por estrés postraumático con síntomas obsesivos y psicóticos” 
Briso Montiano, C.; Ximenez de Embun, I. 

Organizado por la Universidad de Almería como actividad adscrita al Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación. 
Accesible en https://ciiis.es/

domingo, 25 de agosto de 2019

MANUAL DC 0-5

Manual DC:0-5 

DC:0-3; Clasificación Diagnóstica de Salud Mental y Trastornos del Desarrollo en la Infancia y Primera Infancia, publicado en 1994 POR ZERO TO THREE, fue creado con la finalidad de poder disponer de una herramienta de clasificación diagnóstica sistematizada para la primera infancia, comprendida ésta hasta los 4 años. El sistema de clasificación utilizado se nutre de disciplinas tales como la Salud Mental Infantil así como la Atención Temprana. En 2005 se lleva a cabo la revisión del manual conduciendo a una última revisión y reformulación del manual en 2016: DC:0-5. 

De forma análoga a los sistemas de clasificación utilizados para Salud Mental en adultos –DSM y CIE-, el DC recurre a un enfoque multiaxial para el diagnóstico y comprensión de los contenidos de cada eje: 
  1. Eje I – Trastorno clínicos: principales categorías de diagnóstico y respectivos trastornos. Importante el poder contemplar aspectos como la comorbilidad y la implicación cultural. 
  2. Eje II - Contexto relacional: relaciones entre el cuidador y el niño, así como comprender el contexto de las relaciones familiares. 
  3. Eje III - Condiciones físicas y consideraciones en términos de salud mental y desarrollo. 
  4. Eje IV - Estresores psicosociales: naturaleza, desarrollo y opciones de tratamiento de la salud mental y trastornos del desarrollo en la infancia. 
  5. Eje V - Competencia de desarrollo: comprensión del desarrollo de las competencias del bebé teniendo en cuenta las capacidades para integrar hitos del desarrollo a través de emociones, relaciones sociales, lenguaje-comunicación social, dominios cognitivo y físico-motor. 
Principales cambios con respecto a ediciones anteriores [DC:0-3 vs DC:0-5]:
  • La nueva edición incluye la Pequeña Infancia hasta los 5 años;
  • Cada trastorno incluye un algoritmo diagnóstico;
  • Se incorporan criterios de inclusión/exclusión por edad y/o duración en algunos trastornos;
  • Se incorporan criterios para indicar grado de disfuncionalidad;
  • Vincula los trastornos clínicos identificados en el Eje I con las posibles categorías correspondientes al DSM-5 y/o CIE-10;
  • Se introduce una nueva categoría para la identificación de Trastornos del Procesamiento Sensorial; 
  • El Eje II ha sido substancialmente revisado para poder discernir y clasificar las relaciones con el cuidador principal así como el entorno de crianza.
Sin querer entrar en debates evidentes en relación a la existencia de un Manual Diagnóstico en Salud Mental para la pequeña infancia, pongo el foco en la existencia del Eje II: Contexto relacional. Sin duda, la existencia de esta contemplación en el desarrollo normativo del bebé nos traslada y nos instala en la necesidad de dotar de relevancia a aspectos tales como el vínculo y el apego en el desarrollo del niño, aspectos que ya han sido revisadas desde la evidencia científica –ver entradas anteriores del blog-. 

Siguiendo con la analogía del DSM que la DC plantea, interesa la sutileza entre la existencia de un Eje II infantil –Contexto Relacional- con un Eje II adulto –Trastornos de la Personalidad, hasta DSM-IV-TR-. ¿Podríamos pensar que la contemplación de aspectos relacionales se introduce como factores de vulnerabilidad para escenarios futuros de trastornos relacionados con características de personalidad? 

Referencias
  • American psychiatric association (1994). Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM IV-TR. Barcelona: Masson. 
  • Klaehn, R. L. (2018), DC:0–5: Diagnostic classification of mental health and developmental disorders of infancy and early childhood. Infant Ment. Health J., 39: 489-491. 
  • Zeanah, CH.; Carter, A.; Cohen, J.; Egger, H.; Gleason, MM.; Keren, M.; Lieberman, A.; Oser, K. (2017). Introducing a new classification of early childhood disorders: DC:0-5. Zero to three; (1):11-17. 
  • Zero to three (1994). DC:0-3: Diagnostic classification of mental health and developmental disorders of infancy and early childhood. Washington, DC: Author. 
  • Zero to three (2005). DC:0-3R: Diagnostic classification of mental health and developmental disorders of infancy and early childhood (rev. ed.). Washington, DC: Author. 
  • Zero to three (2016). DC:0-5: Diagnostic classification of mental health and developmental disorders of infancy and early childhood. Washington, DC: Author.

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